Esa historia ya me la contaron

Si bien existe una gran oferta de películas en la cartelera de arte, es un hecho que Hollywood se encuentra en una crisis de imaginación en cuanto a la creación de cine comercial se refiere. Y es que a pesar de que uno se haga el poser cinéfilo, no siempre andamos de humor para ir todos los días a la Cineteca, de vez en cuando se antoja algo más ligero, eso y que no todo en el cine hollywoodense es malo, vamos, hay cintas comerciales de muy buena calidad, lo malo es que últimamente son las menos.

Es claro que atravesamos el verano y las vacaciones de los niños obligan a salas cinematográficas a inundar sus marquesinas con cuantos Harry Potters en todos los idiomas haya, sin embargo recuerdo que hace no mucho, los que preferíamos algo menos elaborado teníamos más opciones. Y digo, no es que Harry Potter me parezca mal, pero en serio, no entiendo por qué ponerlo en todas las salas existentes, en español, en inglés subtitulado, con la voz de Derbéz, con la de Adal Ramones… en fin que si hay 10 salas… en 8 podemos encontrar al maguito o algo parecido.
La cosa es que esto no se limita solo a las salas de proyecciones sino a la creación de películas; de unos años para acá (unos 2 o 3) todo lo que vemos en el cine es un remake, del remake del reboot, como si no nos supiéramos la historia de Superman y el Hombre Araña de memoria, o como si cada vez que hacen una nueva película de superhéroes que ya se ha hecho, ésta fuera a cambiar; los finales siempre son los mismos y los trajes, por más efectos y retoques que les hagan siguen siendo mallas con calzoncitos de colores brillantes, y siempre es la misma canción, si el actor y el director lo hicieron mejor o no que el anterior.

Está claro que la oferta es variada, que tenemos muchas salas y cineclubes de cine alternativo, pero el punto aquí es por qué limitarse a solo rehacer lo que ya está hecho, por qué no revivir la magia y devolverle su significado artístico creando historias nuevas y trascendentes, que quizá no le cambien la vida a nadie, pero que sin duda nos harán pasar un par de horas alucinantes, esto en vez de llenarnos de efectos especiales que aunque aprecio y admiro, son cada vez menos impresionantes porque los hemos visto hasta el cansancio. Es como el 3D, formato que parece haber sido descubierto el día de ayer cuando, a mí que no me vengan, ¡ya tiene años! Recuerdo haber visto Captain EO con Michael Jackson -sí el mismo-, en tercera dimensión ¡en el 86! O sea que el hilo negro tampoco lo descubrieron.
La crisis es tan grande que se están tratando de revivir cintas que ni siquiera en su época fueron buenas, o clásicos que no se pueden repetir porque simplemente las épocas y sus ideales son distintos a los de la actualidad, ahí tienen el remake de Footlose, o de Dirty Dancing, sin contar todos los de Pesadilla en la calle del infierno, Conan, Karate Kid -¿Cómo haces un remake de Karate Kid sin Mr. Miaygi?-; también están todas las que se piensan hacer de Robocop, Terminator y las basadas en exitosas caricaturas o series de tv como Don Gato y su pandilla, Transformers, Los Dukes de Hazard, Thundercats y Los Pitufos, de la que por cierto ya empiezan a considerar la secuela.
Y la lista es más larga que la película de Remedio para el insomnio, la pregunta es por qué, respuestas hay dos muy posibles: por lana y porque los gringos ya no saben ni que inventar, pronto estaremos viendo Batman versión 1000 en la que Batman ya no es Batman, Gatúbela usa bikini y es una prostituta, y el Guasón es el protagonista de la cinta.
¿Qué pasará cuando se acaben las series y las caricaturas? ¿Y cuando las pélículas se hayan revisitado todas las veces posibles? ¿Es que en serio ya no hay nada nuevo bajo el proyector?

