¿Qué? ¿Te crees mucho porque sabes de cine?

Es muy común, más de lo que uno quisiera, encontrar entre los espectadores de cine a los que creen que lo saben TODO y a los que critican cada película como si hubieran estado ahí en el momento de la filmación. Cinéfilos se llaman, expertos en cine, críticos, especialistas. Me queda muy claro que para ser especialista hay que saber y si no se sabe pues se investiga, lamentablemente, la mayoría de los que se consideran cinéfilos no hacen esto y creen que con aprenderse unos cuantos nombres ya están ahí.
La verdad es que yo con el cine, como con los vinos, la mejor peli es la que me gusta, me da igual si la hizo uno de los Almada o Apichatpong; y no se crean yo también tuve mi época de comunicóloga sabelotodo en la que por su puesto “¡no veía cine comercial goooeei!” puro cine de arte, hasta que me di cuenta de que me estaba perdiendo de muchas cosas y de que no todo lo de autor es bueno, ni todo lo comercial es chafa, además de que mis amigos ya me alucinaban porque mientras ellos hablaban de Titanic yo me las daba de muy acá hablando de Pasolini, cuando la verdad es que era fan de las chick flicks.
Y la onda es que ni Kim Ki Duk te va a pagar porque hables bien de él porque en primera le vale, ni que te guste Leonardo DiCapiro te hace peor persona. Simplemente no hay nada de malo si en vez de ir a la cineteca vas al cine de la esquina de tu casa “a ver qué hay” porque el cine no es para farolear, es un gran invento que se hizo para disfrutar, para compartir, para ilusionarse, no para ver quién sabe más.
No hay nada más odioso que salir de la peli y que te digan cosas como “No manches ¿viste los encuadres?”, “La película no está tan buena pero la fotografía es una joya”. O sea sí que bueno que sepas un chorro, pero ¿¿¿¿y???? a mi qué. Ni eres fotógrafo, ni estudiaste cinematografía; es como si va uno a ver 300 y te dicen “¡la foto es genial!”, o sea gracias por decirme algo obvio, algo que se nota a 5 cm de distancia y que BTW no descubriste ¡todo el mundo lo sabe! Es como decir que te gusta el arte y eres fan de Frida Kahlo y de Dalí o que te gusta el rock y por eso escuchas a U2, es más es como que te guste el fútbol y le vayas a los Vaqueros de Dallas. Así es, el cine y la música siempre irán acompañados de sabelotodo enfadosos que solo quieren darse a notar.
Cuándo entenderán esos cinéfilos que saber de cine no es hablar de una producción, aprenderse fechas, nombres de actores (mientras más raros mejor) o ver 500 películas en un fin de semana; los detalles de producción vienen en wikipedia, las fechas y los nombres se aprenden en IMDB, las 500 películas se ven línea... Transmitir, contar una historia, encontrarle el sentido a la película, querarla, entenderla, compartirla... eso no se aprende en la escuela, porque las películas no se votan, se ven y tendrás suerte si alguna logra cambiar tu vida.
Por eso, no tiene nada de malo si no sabes nombres rimbombantes de directores extranjeros y tampoco si te gusta el cine de autor o las de superhéroes, el chiste es que te guste, que te apasione, que cada vez que veas una película… la que sea, te haga sentir… Ni siquiera que te deje una reflexión, eso es como de mamá “ay, la película tiene bonito mensaje, la otra no me gustó porque no te enseña nada”. Una de las finalidades del cine no es la de enseñar, si no la de entretener, la de gozar… porque aunque Godard decía que el cine como arte ha muerto, pues su finalidad es más bien estética que de entretenimiento, un sabio Hitchcock también dijo “El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel.” O sea hay que comérselo a cachos y sin remordimientos, sin importar el sabor, si tiene betún, si es de bodas o de cumpleaños, el pastel siempre cae bien al estómago.
Así es el cine, un rico placer al que todos queremos entrarle pero solo pocos saben cómo disfrutarlo.
Entonces la próxima vez que vayas al cine, mejor ve a ver una peli que te guste y sobre la que no tengas que farolear, ya tenemos muchos cinéfilos de esos…

