Spike reseña 300: Rise of an Empire


Spike reseña 300: Rise of an Empire
Los épicos enfrentamientos entre griegos y persas regresan a la pantalla grande a siete años del estreno de 300, adaptación del cómic de Frank Miller, en la que él mismo funge como productor junto a el director Zack Snyder. La cinta ayudó a avivar las llamas de las películas inspiradas por el noveno arte.
 
Rise of an Empire está basada en la historia no publicada de Miller, Xerxes, titulada en honor al emperador persa que también se considera un dios entre los hombres (interpretado por Rodrigo Santoro). Este hombre convertido en divinidad busca la venganza contra el pueblo que le dio muerte a su padre diez años antes al enfrentamiento con la falange espartana. La sed de retribución es alimentada por la ponzoñosa Artemisia (Eva Green), capitana y legendaria espadachín de origen griego que quiere ver a su nación arder luego de que hoplitas atenienses masacraron a su familia y a ella cuando solamente era una niña. El genio militar ateniense Themistocles (Sullivan Stapleton) y su flota tendrán que detener la ira de las naciones unidas de Asia mientras que el drama político en Grecia mantiene a la reina Gorgo (Lena Headey) y a los espartanos fuera de combate.  
 
La película tiene puntos buenos y malos, pero aún la excelente actuación de Eva Green —que debería ser considerada para la nueva Elektra de Marvel— se ve viciada por un guion que no sabe dónde situarse, para donde ir, y a veces se olvida alinearse con la película anterior. Los villanos obtienen mucho cuidado en el desarrollo de su historia, a diferencia de los héroes. Ellos sólo aparecen listos para el combate, sin mucha psicología que los distinga de los extras. Por cierto, toda Grecia pelea como espartanos en esta película, lo cual derrota el propósito de la historia original. Eso sí, la fotografía es muy atractiva y las acción con menos slow motion se siente mucho más dinámica que la película de Snyder. En cuanto la producción de arte trata de ser más realista e ignora los enemigos con apariencia monstruosa establecidos en 300, lo que contribuye a dispararse en el pie con la humanización de los antagonistas enfrentados por estos griegos acartonados.
 
Para todo lo que trata de expandir, acaba básicamente en el mismo punto temporal donde 300 empieza y termina. Hubiera funcionado más como webisodes alrededor de lo que me imagino será una segura entrega próxima que haga de 300 una trilogía. Ojalá usen los contactos de Lena Headey de Game of Thrones para que le den una revisada al guion de existir una próxima entrega.
 
300; Rise of an Empire abre en las salas de cine a nivel mundial el viernes 7 de marzo.