'A Dangerous Method': complicada pero genial

Soy una de esas personas a las que todo lo que tiene que ver con la mente humana le llama mucho la atención, por lo tanto, ver A Dangerous Method era una de mis obligaciones este año. La fecha de su estreno se cumplió y por fin, llegó el momento de escoger la mejor butaca para ver esta película de David Cronenberg que, dicho sea de paso, se tardó siglos en llegar a México.
La cosa estuvo así: Europa. Siglo XIX. Un médico llamado Carl Jung está en busca de curas más eficaces para el tratamiento de los enfermos mentales. Admira profundamente a Sigmund Freud, quien en aquella época era el doctor más reconocido en lo que a terapias mentales se refiere. Un día llega al hospital donde atiende Sabina Spielrein, una paciente con un trastorno fuera de lo común. Ella, con el paso del tiempo (y la terapia) logra superar sus traumas y entrar a la escuela de medicina. Un buen día, Jung va en busca de Freud para intercambiar posturas médicas y así nace una extraña relación de amistad-respeto entre ellos.
A Dangerous Method resulta una ventana a la historia del nacimiento de la psicología que logra atrapar a todos los que son y no son estudiosos de la mente humana. Evidentemente, como debe de ser en este tipo de filmes, todo el peso está en los diálogos, mismos que exigen toda la atención del espectador para poder seguir el hilo, y aún así, para los que no somos expertos en el tema, tal vez sea necesario verla de nuevo para poder comprenderla mejor. Peeeero, no vayan a creer que uno va a ir a soplarse dos horas de conversaciones con términos incomprensibles, para nada. También es muy importante mencionar que el vestuario y la ambientación son impecables. Los sets y escenarios fueron cuidados con los elementos justos y la iluminación perfecta.
Y bueno, si el guión es bueno, la única manera de completar la película perfectamente, era con las actuaciones. Viggo Mortensen (Freud), Michael Fassbender (Jung) y Keira Knightley (Sabina Spielrein) destacan por igual. Es evidente que hubo un arduo trabajo de investigación para preparar a cada personaje y apegarse a como fueron en realidad. Keira es tal vez la que más llama la atención debido a la evolución de Sabina, los gestos y movimientos (hasta del dedo chiquito) cuando está en pleno ataque histérico, están perfectamente estudiados, se transforma por completo y hasta se ve fea. Está para Óscar, en serio.
La ventaja de esta cinta de Cronenberg es que no necesita contar las cosas con una estructura dramática fuera de lo común, sólo apela a un guión que se desarrolla de manera lineal, ilustrando cada momento crucial en el desarrollo de la psicología y el psicoanálisis. Los enredos personales y laborales entre estos tres personajes que a final de cuentas, hoy en día siguen siendo las piezas fundamentales del nacimiento de esta profesión.
Se las recomiendo ampliamente, sólo que les advierto que tienen que ir con la mente despejada, lista para concentrarse en todo lo que leerán (en los subtítulos), recordarán los términos que les enseñaron en la clase de psicología de la prepa y, sí son tan clavados como una servidora, saldrán con ganas de saber más sobre el tema.

