Sobre dos extraños amantes


Sobre dos extraños amantes

En el año de 1977 se estrenó “Annie Hall”, cuyo nombre para la mayoría de los países hispanoamericanos fue el de “Dos extraños amantes”. Ese mismo año, “Annie Hall” se llevó 4 premios Óscar en las categorías de Mejor película, Mejor director (Woody Allen), Mejor actriz (Diane Keaton) y Mejor guión original (Woody Allen / Marshall Brickman); Woody Allen también fue nominado en la terna como Mejor actor pero no obtuvo el premio.

La historia se resume en 5 líneas. Alvi (Woody Allen) es un comediante de 40 años que no solo considera que su vida es triste y pasa muy rápido, también equipara su postura en las relaciones sentimentales como un chiste de Groucho Marx: “No quiero pertenecer a un club que tenga a alguien como yo entre sus socios”. De esta forma y con un guion que involucra regresiones en el tiempo, digresiones y hasta una secuencia de animación, Alvi recuerda sus días junto a Annie Hall (Diane Keaton) y la forma en que se condujo para fracasar en su relación y sostener sus propias conclusiones.

¿Cuál fue el éxito de este filme que continúa siendo a la fecha uno de los trabajos más icónicos en la filmografía de Allen? Ciertamente, no fue solo su eterno papel protagónico de un judío neurótico, ni Diane Keaton con el personaje de una mujer temperamental e inestable que reinterpretaría dos años después en “Manhattan”; tampoco fue el rumor que circuló sobre si la película retrataba la relación fallida entre Allen y Keaton, ni el elenco estelar que incluyó entre sus filas a un joven Christopher Walken.

Lo que hizo de “Annie Hall” un éxito que ha perdurado  a lo largo del tiempo es su genialidad para retratar las relaciones libres, apasionadas y efímeras que prosperaron en las generaciones de los años sesenta (y que hoy en día son tachadas de hedonistas), pero es sobretodo, el cuadro de una persona desencantada ante el amor, ante él mismo y sus síntomas de cómo autosaboteó la relación más significativa que había mantenido.

El argumento se prestaba para convertir al filme en una comedia romántica más de las filas hollywoodenses, pero el agudo humor de Allen sumado a una estructura atípica para aquellos años, convirtió a “Annie Hall” en una novedad narrativa. Lo que pudo quedarse como un somero relato lineal, suelta como mordaza pedazos de información a través de saltos temporales, lo que le permite al espectador inferir aspectos psicológicos tanto de Alvi como de Annie a lo largo de su relación.

“Psicoanálisis del amor”, esa debió haber sido la traducción en México, Argentina y Venezuela. Los recuerdos de Alvi, de atrás hacia adelante, indistintamente, a lo largo de un año de su relación con Annie, dan la sensación de estar en consulta mientras el psicoanalista dice: “cuénteme su problema” y la memoria regresa hasta la infancia.

Alvi lo revela casi en la primera escena. Está deprimido desde los 10 años porque el universo se está expandiendo.